RSS

Crítica: “Mary & Max”

02 Jun

Una joya animada

Ficha
Título original: Mary and Max
País: Australia
Productora: Melodrama Pictures
Director: Adam Elliot
Guión: Adam Elliot
Reparto: (Voces de) Philip Seymour Hoffman, Toni Collette, Eric Bana, Renée Geyer, Ian ‘Molly’ Meldrum, Julie Forsyth, John Flaus, Barry Humphries.

En un tiempo en el que el cine de animación parece sobreexplotado con secuelas insustanciales (con excepciones como la gran Toy Story 3) y obras de poco interés- curiosamente la mayoría procedentes de la factoria Dreamworks- es grato encontrarse de vez en cuando con joyas desconocidas para el gran público.

Un ejemplo claro de lo que hablo es la  película australiana dirigida por el ganador de un Oscar Adam Elliot, Mary & Max. Haciendo un repaso de lo que se puede entender como los caminos y lugares más comunes a seguir en el género de la animación puedo decir sin miedo a equivocarme que Mary & Max se los pasa por el forro de los… digo que los evita construyendo una trama que gira entorno a la soledad, la inadaptación, la aceptación de nosotros mismos con nuestras virtudes y defectos,… todo ello aderezado con ciertos toques de humor negro. Vamos, que no estamos ante la típica comedieta made in Dreamworks o Blue Sky ni ante las concesiones al público infantil que evitan que algunas de las obras de Pixar alcancen el státus de obra maestra (ojo, no por el mero hecho de hacerlas sino por su contraste con la premisa inicial, véase Wall-E).

Los protagonistas de esta historia son Mary, una niña australiana ingenua, imaginativa y con una familia que no le hace puñetero caso, y Max, un hombre judío soltero de 40 y tantos que vive en Nueva York, tiene ciertos problemas mentales y que lleva una vida solitaria. No se conocen de nada y su relación surge a raíz de una carta que la niña envía a alguien al azar. A partir de ahí se desarrolla una relación de amistad por correspondencia a través de la cual la niña intenta comprender diversos aspectos del mundo en el que le ha tocado vivir con la ayuda de Max al que en un principio percibe como un sabio que puede responder a todos sus preguntas. Esta relación evoluciona en amistad surgiendo un clima de mutua comprensión que les ayuda a lidiar con los avatares de sus respectivas vidas.

Esta hermosa historia nos es mostrada a través del sistema de stop-motion, con un diseño de personajes bastante sencillo pero acorde con lo que se nos cuenta y con una fotografía casi monocromática donde se diferencia el mundo de Max a través del uso del blanco y negro y el mundo algo más colorista de Mary, acorde con la inocencia e ingenuidad derivada de su corta edad. Estamos ante una película cruda por momentos, sin demasiadas concesiones aunque con cierto alivio cómico a través de un sentido del humor algo peculiar. No es una película infantil y el director a través de la estética y sus agudos diálogos nos lo hace saber en todo momento.

De este retrato gris y poco halagüeño de nuestra sociedad surge un canto a la vida, a no dejarse arredrar por la opinión de los demás y ser uno mismo, un canto a la amistad.

No es la fantasía desatada de Miyazaki, tampoco posee la espectacularidad de las producciones de Pixar, es algo diferente, no es cine para los más pequeños, va dirigida a los adultos y transmite un mensaje vitalista y digno de elogio. Una lástima que nadie se haya decidido a estrenarla en nuestro país.

Tráiler

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 2 junio, 2011 en Crítica

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: