RSS

Crítica: “Super 8”

21 Ago

Volver a tener 10 añosFicha

Dirección: J.J. Abrams
Guión: J.J. Abrams
Reparto: Joel Courtney, Kyle Chandler, Elle Fanning, Riley Griffiths, Ryan Lee, Ron Eldard, Noah Emmerich, David Gallagher, Richard T. Jones, Gabriel Basso, Zach Mills, Jessica Tuck, Joel McKinnon Miller, Glynn Turman, Amanda Michalka, Andrew Miller, Bret Rice
Música: Michael Giacchino
Productores: Steven Spielberg, Bryan Burk, J.J. Abrams

Estamos ante la que, para mí, era la película más esperada del verano o, visto lo visto, las dos películas. Y es que Super 8 tiene dos partes muy diferenciadas que por momentos no casan del todo bien aunque si uno profundiza un poco en sus raíces puede llegar a comprenderlo.

J.J. Abrams es un director que me parece tremendamente competente y un oasis entre tanta mediocridad encabezada por Bay y sucedáneos. Tanto Abrams como Matthew Vaughn me parece que son los jodidos salvadores de lo que denominamos blockbuster. En el caso del primero tenemos dos antecedentes cinematográficos como son la tercera parte de Misión Imposible que es bastante cuca y la notable Star Trek que, aunque no se parezca una mierda a sus predecesoras me parece un entretenimiento de primera. Curiosamente el señor Abrams trabajó para Bay escribiendo el gran truño que es Armageddon. Por lo demás, su carrera se ha centrado especialmente en la televisión (Lost, Fringe, Felicity,…).

El caso es que el tipo es un gran fan de Spielberg y, en particular, del Spielberg de los 70 y 80, ese que desbordaba imaginación por los cuatros costados pero que críticos y Academia despreciaban continuamente (lo que derivó hacia la realización de un cine más “serio” por su parte aunque igual de efectivo. Tito Spielberg es mucho tito, ya se sabe.). Así que, como buen fan, Abrams se propuso hacer un sentido homenaje al maestro y al cine de la época en general apoyándose para ello en pelis como E.T., Encuentros en la tercera fase, Los Goonies, Cuenta Conmigo, Exploradores y un largo etcétera. Películas que seguía a un grupo de niños en su camino a la madurez sazonado en algunas ocasiones con toques cómicos, de aventura o, como en el caso que nos ocupa, de terror.

Super 8 arranca con plano maravilloso, acompañado de una melodía maravillosa (excelente Giacchino, como de costumbre) y demostrando una economía narrativa de la leche. A través de él sabemos que ha ocurrido algo, un accidente y probablemente en un pueblo obrero, para luego mostrarnos a un chaval en un columpio al que le invade una tristeza evidente. Ese chaval es Joe, ha perdido a su madre y tiene un padre que, como bien nos cuenta uno de sus vecinos, nunca ha hecho de padre. Joe es un chaval normal y corriente, que tiene un profundo sentimiento de pérdida y nostalgia (como el propio director y yo mismo a nivel cinematográfico, claro está) por los tiempos pasados y lo combate a través de la compañía de sus amigos y de un proyecto de corto que están llevando a cabo utilizando el formato de película que da título al film. A dicho proyecto se une Alice, una chica cuyo padre es un alcohólico que intenta mantenerse a él y la cría alejados de Joe y su familia por motivos que un principio se desconocen. Una noche, mientras ruedan en una estación de ferrocarril, un tren descarrila al impactar con un coche de forma espectacular y, a raíz de ese incidente comienzan a suceder cosas extrañas en todo el pueblo.

Como decía, la película se compone de dos partes. Por un lado están los chavales, perfectamente definidos en sus personajes y que actúan con sorprendente naturalidad. De entre ellos dos destacan Joe (Joel Courtney) y Alice (Elle Fanning) ya que ambos conforman el entramado dramático de la película y sus personajes son los más complejos. Él no es capaz de seguir adelante al igual que su padre y a ella se podría decir que no le dejan. Ambos proceden de familias rotas y casi parece que están destinados a encontrarse y apoyarse mutuamente ya que sus mayores no los comprenden (algo típico del cine de Spielberg al igual que la pérdida por un motivo o por otro del padre, aunque en este caso sean las madres de ambos las que por un motivo o por otro ya no están). Los protas están rodeados por la cuadrilla de colegas de Joe que están perfectamente caracterizados y sirven de alivio cómico a las desdichas que presenciamos en pantalla. Digamos que nos encontramos ante los Goonies del siglo XXI aunque sin la ligereza y el inigualable encanto de aquellos. Todos tienen encanto, hay momentos realmente conmovedores y otros realmente graciosos. Digamos que esta parte de la película es sobresaliente.

La otra parte de la que hablaba es básicamente la última media hora, media hora de batalla campal con el bicho desatado. Hasta ese momento, las apariciones de la criatura están perfectamente dosificadas a través de una serie de set pieces que nunca muestra a la criatura y son realmente efectivas (digamos que el referente aquí sería Tiburón) pero en ese último tercio de película el misterio es abandonado en favor de la pirotecnia más facilona. Lo que antes era una comedia dramática con toques fantásticos se convierte en un espectáculo descerebrado, perfectamente ejecutado, eso sí. Se producen evoluciones y cambios de actitud bruscos en ciertos personajes y se le intenta aportar cierto grado de humanidad a la criatura, algo innecesario ya que lo que debe importar por encima de todo son los chavales. A veces la criatura actua como detonante, algo forzado, de la evolución de los protagonistas pero en otras sencillamente pasaba por allí. Parece que todo se viene abajo pero los últimos minutos, buff, qué minutos. A lo mejor, cronometrando, no son más que dos pero es que realmente es un cierre cojonudo y que nos devuelve a las grandes sensaciones que te invaden durante gran parte de la película. Abrams intenta conmover y, en mi caso, lo consigue el cabrón. Quizá sea un recurso facilón o sensiblero, lo acepto, pero llega y eso es mucho más de lo que se puede decir de la mayoría de películas que invaden la cartelera cada verano.

La representación de la época es excelente y la fotografía le da un plus que acentúa el sabor añejo del film. La música de Giacchino acompaña perfectamente los momentos más íntimos y los de mayor suspense y junto con los anteriores aspectos mencionados, otorga a la película un excelente apartado técnico algo empañado por el diseño de la criatura. Casi todo suma en esta película.

Algunos dirán que es una burda copia, que no hay nada original en ella o que es demasiado deudora de las fuentes de las que bebe (aquí puedo estar más o menos de acuerdo) pero lo que no se le puede negar a la película es que, salvo ese último tercio salvado por ese sublime final, es una carta de amor a un tipo de cine que ya no se hace y como no podía ser de otra manera está hecha para  los que crecimos con ese cine y… ganar pasta, claro está, que no son hermanitas de la caridad.

Vamos que le casco un 8 como una casa.

Anuncios
 
4 comentarios

Publicado por en 21 agosto, 2011 en Crítica

 

4 Respuestas a “Crítica: “Super 8”

  1. Miguel Underdunk Terwillinger

    21 agosto, 2011 at 16:59

    Vexamos: eu esta peli vina haberá, máis ou menos, un mes. Non sei por que. O caso é que me chamou a atención esta estrea nun verán, coma moitos, con merdas colgadas na carteleira. A calidade non era moi boa, así que parte da miña crítica pode estar influenciada por iso (para min as impresións valen moito :-P).

    O caso é que non tiña idea de que era unha peli tan agardada nin de que ía ter tan boas críticas. Quizais sexa por que estamos en verán e digamos que non hai moito que louvar. Si, quero dicir iso. Que non me pareceu unha peli tan boa. Si, está claro, é a mellor estrea do verán. Incluso unha das mellores do ano. Pero, persoalmente, non me pareceu gran cousa. O xusto para un 6 ou 7 curto.

    Efectivamente hai dúas partes no filme dos cales creo que o primeiro é o mellor. Pero moi de lonxe. Mantén a intriga e conseguiu que botase moito tempo pegado á pantalla pensando que merda podería ter acontecido. Agardando algo que tivera que ver con extraterrestes. Si, pero algo que me sorprendese. A segunda parte simplemente me decepciouno. Ese cambio brusco en todo: personaxes, historia… Todo cambia. E leva consigo ese aire retro que tanto me gustaba.

    Sentín pena porque utilizaran un nome tan bo: Super 8, e non acompañaran co desenvolvemento do filme. Un nome que non precisa traducción e que nos leva xusto a onde quere o director. Un nome que invita a imaxinar. Que intriga.

    En fin, queda pendente de revisión con mellor calidade. Quizais chegue ao sete.

     
    • Daniel Abeledo

      21 agosto, 2011 at 18:43

      Super 8 non é máis que, como xa comento na crítica, o nome do formato de película utilizado polos rapaces á hora de facer a curtametraxe. Creo que precisamente é unha das partes importantes da película e que está suficientemente aproveitada. Igual entendín mal o teu razoamento.

       
  2. Marta Talegón Amado

    21 agosto, 2011 at 18:02

    Máis ou menos estou de acordo no esencial da crítica. Sen embargo,

    OLLO! SPOILERS GORDOS:

    Facendo fincapé no “bicho” ao que fai referencia a crítica, non estou de acordo co plantexamento de Dani. Na miña opinión, JJ preséntanos a unha criatura extraterrestre que ten medo e está moi cabreada por todo o que lle estaban a facer desde hai non sei cantos anos e o rapaz non se enfrentou a el con agresividade nin berrando, non supoñía ningunha ameaza, logo o bicho non tiña por que matalo, non é unha criatura mala nin agresiva en esencia pero está moi cabreada e por iso fixo o que fixo. Tampouco matou o profesor negro polo mesmo, non é un ser malvado. Non é cuestión de dotar de humanidade ou non. Se Abrams non perfilara deste xeito o bicho, penso que sería un erro moi gordo posto que quedarían moitas cousas sen explicación (non tería sentido que deixara marchar aos rapaces, por exemplo).

    FIN DOS SPOILERS.

    A pesar de todos os seus erros, nótase que Abrams fixo esta longametraxe con moitísimo mimo, dedicación e admiración ao cine de Spielberg, e arriscou facendo unha obra que sabía de antemán que non ía gustar a todos, xogando cunha arma de dobre filo: a nostalxia. Se a película parécese moito ao cine de Spielberg é que Abrams non ten ideas e ten que copialo. Se o homenaxea pero deixando o seu propio selo, mal, porque como Spielberg non hai ningún e que a súa maxia e talento non se pode repetir (o que probablemente sexa verdade). A min desde logo todo o que faga este señor, a non ser que cheire a truño – cousa que dubido moito – vaime interesar en maior ou menor medida, porque desborda calidade e amor polo que fai.

     
  3. Miguel Underdunk Terwillinger

    22 agosto, 2011 at 12:58

    Non sei se conseguirei explicar o do nome… Digo que o desaproveitou porque me imaxina que ía ter un maior protagonismo na medida en que penso que é un nome que chama de certa maneira a atención e que é tamén enigmático. Por exemplo, (agora veñen spoilrs) cando desde que están na estación coa cámara tiven a sensación de que a cámara sería un obxecto máis importate na película e remata sendo nada, algo secundario. Quizais, perderon unha boa oportunidade de simbolizar a camara en relación co cine e, en definitiva, con Spielberg.

    Polo demais, xa digo que é a mellor estrea do verán sen contar a The rise of the planet of the apes 😛 Pero a min a segunda parte da peli non me acaba de encaixa, de gustar. Decepcionoume un pouco porque tiña altas expectativas. E todo polo nome 😛

     

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: